A qué dudarlo. El timing de la visita papal no pudo ser mejor calculado: a dos días del natalicio de Benito Juárez, y cinco de la expropiación petrolera; a poco más de tres meses de las elecciones federales y locales; a una semana de haberse cambiado nuevamente el texto del artículo 24 constitucional… Bueno, incluso podríamos señalar que en nueve meses se acabará el mundo, según los mayas. Sin duda una visita muy oportuna. Para algunos, claro.
Y qué decir de la geografía: Benedicto XVI se paseará por las tierras abajeñas que vieron el desarrollo de la guerra cristera de 1926-1929, donde el monumento a Cristo Rey había comenzado a construirse el 11 de enero de 1923, lo que ocasionó la expulsión del delegado apostólico Ernesto Philippi. Tierra de lucha en pro de la defensa de la “libertad religiosa”, que más bien se trataba de la defensa de intereses muy terrenales que habían sido afectados por las leyes de Reforma y la Constitución de 1857. Esas medidas legales provocaron la guerra civil de los tres años entre liberales y conservadores. También en este conflicto el Bajío tuvo una importancia singular: el 10 de agosto de 1860 las tropas liberales, al mando del general Jesús González Ortega y del gobernador de Guanajuato Manuel Doblado, derrotaron definitivamente al ejército conservador de Miguel Miramón. Eso fue en los llanos de Silao, que desde entonces se conoce como “de la Victoria”. Precisamente el lugar donde se oficiará una misa monumental para 600 mil asistentes.
El Papa se hospedará en el Colegio Miraflores, desde donde dominará el panorama de León, ciudad de mártires y de profunda religiosidad. Miles de soldados y agentes de seguridad se harán cargo de que su integridad física no sea amenazada por algún fanático. Cientos de miles de fieles harán largas esperas para verle transitar algunos segundos, seguros de que se verán alcanzados por su halo de santidad. Nadie piensa en el personaje como un jefe de un Estado con apenas medio kilómetro cuadrado de superficie y menos de un millar de habitantes permanentes. Más bien se le aprecia como un “enviado de Dios”, el “vicario de Cristo” o alguna otra advocación divina.
Es en este sentido que los no católicos no podemos estar de acuerdo con el trato especialísimo que se le brinda al ocupante del “trono de San Pedro” –una mejor descripción del papel político que cumple el prelado- en cada una de sus visitas, desde que en enero de 1979 el gobierno de José López Portillo violó flagrantemente la constitución mexicana al tolerar actos religiosos grandilocuentes en espacios públicos.
El gobierno federal, así como los de los estados y los municipios, están obligados por el artículo 130 de nuestra manoseadísima Constitución a garantizar la laicidad del Estado mexicano. Gastar 126 millones en una “visita de Estado” es un abuso injustificable en un país con tantas carencias.
En las redes sociales se han desatados fuertes polémicas sobre este tema. Me da mucho gusto darme cuenta de que en al menos las comunidades electrónicas haya una actitud critica que demanda, con argumentos muy sólidos, el mantenimiento de una tradición laica que tanta sangre costó a nuestro país, y que heredamos de los grandes prohombres de la Reforma. Juárez y su generación eran católicos, pero también eran estadistas y supieron establecer una sana distancia entre los poderes terrenales y los que supuestamente deben dedicarse al cultivo de la espiritualidad del ser humano. ¡Cuánto nos hacen falta gobernantes con esa estatura!
luis@rionda.net – www.luis.rionda.net – rionda.blogspot.com
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- Frívolo
- Indiferente
- Despreciable
Si que “conveniente”, viene a que le entreguen su regalito, (la reforma al articulo 24), y todavia pagarle la visita !!!! esto no tiene NOMBRE!!!!!!!
Luis Miguel, todo ese gasto garantiza la seguridad de cientos de miles o quizá millones de personas que asistirán a los eventos. Date cuenta de que estás viviendo en el siglo pasado en donde laicismo era un término contrario a la libertad religiosa que todos debemos tener. La verdad no se está violando el estado laico, más bien ahora se está dejando atrás la hipocresía de ser uno en público y otro en privado.
Maestro,
No puedo estar mas de acuerdo con Usted. Me da gusto leer sus comentarios tan atinados y objetivos. Hay quienes aun creen que no es un acto politico y actuan cual “borreguismo” institucionalizado.
Le mando un cordial abrazo,
SUS COMENTARIOS NEGATIVOS NO TIENEN SUSTENTO DE NINGUN TIPO, NI NINGUN ARGUMENTO VALIDO
Saludos Consejero local del IFE Guanajuato, Luis Miguel Rionda. Con estos acontecimientos históricos del llamado Milenio del Espíritu, del fin de las fronteras imaginarias del nacionalismo, se entiende mejor la creación del Estado Laico.
Sólo un Estado Laico nos permitirá incorporarnos plenamente a la Globalización, comerciar con todas las latitudes geográficas y religiosas del planeta, recibir especialistas de todas la creencias para trabajar en los corporativos de clase mundial que se están instalando en México y Guanajuato.
Y sólo el Estado Laico nos permitirá recibir periodistas y disidentes de todo el mundo, recibir al Dalai Lama y a los demás líderes de las iglesias del mundo.
Realmente Benito Juárez hizo muy bien en luchar por cambiar los textos legislativos que declaraban a la religión Católica como la única oficial en el territorio nacional. Gracias a que las derogó hemos recibido sin obstáculos a empresarios judios, metodistas, anglicanos, budistas que son propietarios de la industria textil, de confección, automotriz, vitivinícola o, algunos imparten conferencias magistrales en las universidades del país. Muy bien tu artículo advirtiendo de no caer en un Estado de gobierno clerical.
LIBERTAD RELIGOSA, DEMOCRACIA Y ESTADO LAICO.
Mas bien, no existe el Estado Laico si no existe el reconocimiento y el respeto al derecho de libertad completa del pueblo, pues laico significa del pueblo (del griego laos = pueblo, y laico = del pueblo; mentira que laico signifique sin religión), y así también, el estado es el pueblo completo (pues el estado es la comunidad de los ciudadanos que trabajan por un mismo fin; mentira que el estado sea el gobierno o el territorio); lo mismo la cemocracia Por lo cual, tanto el laico como el estado son los mismos, es el pueblo completo, todos los ciudadanos, todas las gentes, por esto se incluye la libertad religiosa completa y en todos lados, de todos, para que exista realmente el Estado Laico; sin tal libertad completa de todo el pueblo no se da el Estado Laico.
El totalitarismo aconfesional como el Nazi de Hitler, libertad de dos o tres religiones solamente; el totalitarismo ateo como el de la URSS de Stalin, nada de libertad religiosa, solo libertad a nuestra ideología, y el totalitarismo confesional, como el de Irak de Sadam Huseim, solo libertad a nuestra religión; son los que amenazan a las naciones y a los pueblos, laicos, religiosos, sociales y civiles, en el mundo de hoy. La reforma al artículo 24 es una garantía del estado laico mexicano, respeto para todos y con todos, para la reconciliación y la paz, todos son bien amados y bien aceptados en dicho estado laico con libertad religiosa, y libertad de creencia para todos, que garantizan la paz y el bienestar; hoy todos hemos aprendido que la violencia y la imposición de algo a todos, a nada bueno lleva; ya miremos el presente y el futuro que nos reconcilia a todos, nos libera a todos, y nos da la paz a todos.
El vocablo democracia deriva del griego demos: pueblo y kratos: gobierno o autoridad, por lo cual significa: gobierno o autoridad del pueblo; por este motivo los griegos hablaban de la democracia, como el gobierno del pueblo; de hecho este es su significado literal. Si bien el concepto básico de democracia se remonta a la forma de gobierno que utilizaban en Atenas y en otras ciudades griegas durante el siglo V (AC), también debemos reconocer la importancia que tuvo el movimiento pacíficamente revolucionario del cristianismo (Hech. 6, 1-7), que hizo desaparecer las supuestas diferencias naturales entre esclavos y libres; todos los hombres, sin distinción, son iguales ante Dios (Rm. 10, 12; Ga. 3, 27-29. 4, 6-7).
De allí que se defina a la democracia en el estado laico, como “la doctrina política favorable a la intervención del pueblo en el gobierno y también al mejoramiento de la condición del pueblo”; la democracia en el estado laico, como estilo de vida es un modo de vivir basado en el respeto a la dignidad humana, la libertad y los derechos de todos y cada uno de los miembros de la comunidad. Es así, como se puede conformar una democracia directa, donde el pueblo es quien toma todas las decisiones ejecutivas y legislativas, o la democracia representativa, donde le pueblo por medio de votación popular escoge las autoridades que representarán a la ciudadanía, en la toma de decisiones, que el pueblo mismo necesita o requiere; el reconocimiento y el respeto al derecho de libertad completa de todo el pueblo, incluyendo por tanto la libertad religiosa completa de todos, es la garantía para que exista el Estado Laico Democrático.
“Amor y paz en Dios a todos.”.